
Habíamos quedado a las 14:45 pero media hora antes ya andábamos todos preparados y con ganas de comenzar nuestra reunión gastronómica, pero no era por el hambre que teníamos, que también, sino por que a pesar de vernos casi a diario, nos tenemos un gran aprecio.
Ya en el restaurante nos reencontramos gratamente con el protagonista de "El hombre mas feliz del mundo" que sigue en ese papel, viviendo en una nube desde que aprobó su ansiada oposición y echamos de menos a nuestra rubia hermana y recientemente madre, Rocío, que todos supimos disculpar y a la que quiero dedicar esta entrada del blog.
Sin mas preámbulos y viendo que todos estábamos in situ, nos lanzamos a por el jamón, clochinas, vieras, gambas, corderitos caramelizados y queso manchego todo ello de excelente sabor, aroma y color. No habíamos acabado con aquellos manjares cuando aquel amable camarero ya andaba metiéndonos en un aprieto, ¿Que elegir? todo parecía que estaría bueno : Entrecot en salsa al gusto, lenguado salvaje, cochinillo especialidad de la casa, merluza, emperador o rodaballo de exquisitos sabores y en estos menesteres llego a tomar nota, pero lo que no sabíamos era que cualquiera de aquellos platos estaría de toma pan y moja. Gracias al liquido elemento con el que nos agasajaron, Aljibes, Sanchez Muliterno y algún otro que no tuve ya ni tiempo de probar, a Fina se le soltó la lengua y aunque intentamos tirarle para conocer algunos de sus mas intimos secretos no fue ella si no Juan Miguel el que nos confeso los de la Fina.
Y en estos dimes y diretes andábamos cuando tuvimos que hacer un hueco para el postre: Helado de azafrán, suffle de vainilla, Espuma caramelizada de crema catalana, tarta de chocolate 2010 una odisea del espacio o sorbete de limón.
Como veis hicimos buena cuenta de aquellos ahorrillos que cafelito a pastelito conseguimos con varios años de tiendecita.
He de confesar que me ha producido un poco de añoranza, ver como el ultimo rastro de nuestra libreta y almuerzos en las peñas eran ya para siempre historia. Pero también y al igual que aquella la primera hermandad se creo de una comida, esta otra no tiene por que ser la ultima sino la primera comida de la nueva era.
Por ello quiero que haya servido esta comida para celebrar: Que seguimos aquí a pesar de los éxitos de algunos de nuestros hermanos y que harán de ellos ir por otros derroteros, que seguimos aquí a pesar de que nuestra reunión diaria de almuerzo haya quedado reducida a un simple café con leche y que seguimos aquí celebrando que nuestro blog a cumplido un año y aunque a ratos nos olvidamos de él sabemos que siempre estará aquí, al igual que estará un pedazito de cada uno de nosotros en el corazón de los demás.
y para muestra un videotón: