
Linda Cafetera, que tantas mañanas nos hiciste despertar,
somos testigos de la tristeza que te invade ultimamente,
atrás quedaron los días que escuchabas "este café que bueno está..."
tus fieles observan tu declive, ya que todos te llevamos en nuestra mente.
Usamos sucedáneos, como cola cao con fibra o nescafé,
y ellos nos recuerdan aún más, lo bien que hacías el café.
Y la cruda realidad es que nadie te ayuda,
algunos ya te han sustituido por una compañera tuya.
No vieron que ya eres anciana? y que como tal, necesitas poco,
pero ese poco, lo necesitas mucho.
Será capaz áquel chico que todo lo repara, de hacerte algún apaño
y volver a ponerte en marcha?
Ay, linda cafetera, que poco te hemos cuidado y que poco te has quejado.
PD: Hay que ver lo que se le ocurre a una, cuando se aburre en el tren sin un buen libro, je, je...